martes, 23 de enero de 2018

Pedro el afortunado

 02h 42 min | Drama

Adaptación de una novela con trazos autobiográficos del danés Henrik Pontoppidan, premio Nobel de Literatura en 1917. Sigue a finales del siglo XIX la singladura de Per Sidenius, hijo de un clérigo luterano cuya severa educación le ha dejado profundas heridas, por las que siente un rotundo rechazo hacia su progenitor y a todo lo que tiene que ver con la religión. De preclara inteligencia y muy creativo, pero pobre, marcha a Copenhague, donde estudia ingeniería, pero sus ideas para aprovechar la energía, o para diseñar un sistema de canales en Jutlandia suenan a fantasía. No para todo el mundo, Per logra entrar en el círculo de una adinerada familia judía, los Salomon, que le financian su formación y le presentan gente que podría apoyarle en su carrera. Una forma de prosperar podría ser comprometerse con una de las hijas, Jakobe, pero ella ya está prometida.Heridas profundas


Bille August, ganador del Oscar con Pelle el conquistador, aborda una obra de título semejante, aunque quizá Per el afortunado podía emparentarse más con Las mejores intenciones, pues tenía un guión de Ingmar Bergman, con trazos de su propia familia, enamoramientos y cuestiones teológicas, y también conoció dos versiones, como miniserie y para su distribución cinematográfica.

Sobresale el perfil psicológico de los personajes, y especialmente el de su protagonista, con el peso que ha tenido su educación a la hora de forjar su carácter, con una personalidad inestable y sufridora, que se ha construido una coraza que le conduce a la soberbia, una dificultad para dar su brazo a torcer que impide que su talento de desarrolle a su máximo nivel. Pero también de esta manera se sugiere que se puede alcanzar una vida lograda por caminos inesperados, y que la derrota, la humillación y la aflicción, pueden hacernos mejores, y mejorar a las personas que tenemos alrededor de un modo no previsto.


Los planteamientos del film, de acuerdo con los de Pontoppidan, son pesimistas, muestran el daño que se hacen las personas, incidiendo en lo dañino que puede ser una religión deformada, en que todos son obligaciones, prejuicios y amenazas de castigos eternos. Aunque, al menos en la versión cinematográfica, también se apunta que puede haber un cristianismo más acogedor con las personas, que se puede ver en el pastor que se ocupa del funeral de la madre, e incluso en la propia madre, que ha sido capaz de llevar lo mejor posible la severidad de su esposo, el sacar adelante a los hijos, y el dolor por la ruptura con Per. También se aborda lo que puede traer la modernidad, o una familia cosmopolita y de mente abierta, aunque nunca dejen de pesar algunos intereses. Y luego está la naturaleza, el regreso a los paisajes de la infancia, la inmensidad del mar, que pueden tener un efecto balsámico y ayudar a encontrar algo parecido a la paz.
El reparto es excelente, aunque hay que destacar el trabajo de los dos actores principales, Esben Smed, que da el tipo de joven prepotente, con ganas de comerse el mundo, pero que arrastra heridas terribles, y Katrine Greis-Rosenthal, su prometida judía, que conoce toda una serie de vaivenes sentimentales y hace un tremendo esfuerzo para entender al hombre que am

Un oceano entre nosotros

 


Un océano entre nosotros
☆ ☆ ☆ ☆ ☆
DESTACADA

Un océano entre nosotros

The Mercy

Contenidos: ---

Reseña: 

En 1968 el navegante aficionado Donald Crowhurst (Colin Firth) se impone un objetivo épico: ganar la Sunday Times Golden Globe Race dando la vuelta al mundo en su velero, en solitario y sin escalas. En tierra deja a su mujer Claire (Rachel Weisz), su mayor defensora, que como él se enfrenta en solitario a otra aventura: seguir adelante con sus hijos y sin el amor de su vida. Mientras Claire se mantiene firme en su hogar, Donald continua su carrera en alta mar a pesar de los múltiples obstáculos... pero su meta, hoy, continúa siendo un gran misterio…

Se disfruta mucho más si se desconoce la historia real que ha escogido esta vez para llevar a la pantalla el realizador James Marsh. Como resultado, aquí no se habla ni mucho menos de superación personal; no acaba siendo una cinta inspiradora, más bien tiende a resultar un poco indignante. Se habla, eso sí, de las consecuencias de la soledad –el ser humano es social, necesita tener cerca a otros, sobre todo a la familia–, de sacrificio para sacar adelante a los vástagos, de la lucha del hombre contra la naturaleza, y sobre todo del lado oscuro del orgullo, y de la dificultad para hacer frente a las decepciones.

No parece caprichoso relacionar esta película con Un hombre para la eternidad, de Fred Zinnemann. Se ilustra en ambas, de forma complementaria, lo aparentemente banal que puede resultar cruzar el límite de nuestra conciencia, y las terribles consecuencias interiores –que no exteriores– que ello puede conllevar. Si el personaje de Tomás Moro explica cómo el agua que se escapa entre sus dedos sería su alma si aprobara el matrimonio del Rey, el personaje de Crowhurst tendrá que experimentar de facto cómo se le va el alma entre los dedos hasta no quedar nada.

Este sinsabor o sabor nihilista se compensa con el personaje de su esposa, interpretado por la fascinante Rachel Weisz. Toda una lección de amor de una mujer que apoya a su marido a pesar de las dudas, que se traga sus miedos por amor a su familia, y que perdona salvando siempre lo más noble de su esposo. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

domingo, 21 de enero de 2018

El artista anónimo

 


El artista anónimo
☆ ☆ ☆ ☆ ☆
DESTACADA

El artista anónimo

Tuntematon mestari

Contenidos: ---

Reseña: 

Extraordinaria película en la que el arte y la vida, lo divino y lo humano bailan con una belleza deslumbrante. Olavi, un viejo comerciante de obras de arte, siempre ha antepuesto los negocios a su familia. Sin embargo, el encuentro con un antiguo icono le permitirá volver a conectar con su nieto rebelde, Otto, y ambos emprenderán una investigación por descubrir la autoría de una obra que les obligará a sacrificar cualquier cosa por hacerse con ella.

El artista anónimo combina a la perfección el tratamiento de la dedicación profesional de Olavi y el amor por el arte, con los problemas familiares derivados del enrarecimiento de su carácter; y ello con su punto de intriga, la investigación acerca del cuadro atrapa la atención del espectador.

Podemos conectar con el deseo del protagonista de dar con una obra maestra sin paliativos, y verdaderamente con su ojo de conocedor, y un trabajo concienzudo revisando fichas y catálogos, vemos a un profesional como la copa de un pino, pero que, tipo honrado, puede chocar con personas mezquinas, que no soporten que les ha ganado la partida en buena lid.

Y también con la obsesión con el trabajo que lleva a descuidar las obligaciones familiares, entendemos los reproches de Lea, y la aproximación en una tarde de paseo, o la conexión con el joven Otto, apuntan a lo que podría haber sido una familia unida. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

viernes, 19 de enero de 2018

Una intima conviccion

 

Una íntima convicción

Une intime conviction

Contenidos: ---

Reseña: 

Desde que Nora asistió al juicio de Jacques Viguier, acusado del asesinato de su esposa, está convencida de su inocencia. Por temor a un error judicial, convence a un letrado para que lo defienda en un segundo juicio. Juntos, lucharán en una feroz batalla contra la injusticia; pero a medida que el círculo se cierra alrededor de Viguier, al que todos acusan, la búsqueda de la verdad de Nora se convierte en obsesión.

Inspirada en el caso real de Jacques Viguier, que mantuvo en jaque a la opinión pública francesa, estamos ante una de esas películas de juicios cuya intriga va acelerándose con el paso de los minutos.  Una íntima convicción es también interesante en cuanto que nos da de bruces frente a una serie de cuestiones de calado, aunque conocidas, que se refieren al mundo de la justicia: la relación entre la verdad de los hechos y lo que puede probarse, el lugar de las conjeturas y la imaginación en la mente del jurado, las manipulaciones de los testigos, la indefensión ante la opinión pública, la presunción de inocencia.

Queda claro que, cuando lo que hay en juego es el futuro de una persona, la responsabilidad judicial del jurado debe eludir cualquier frivolidad y encomendarse seriamente a la propia conciencia. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

 D

miércoles, 3 de enero de 2018

Loud Krazy Love

 











Sinopsis oficial

Loud Krazy Love

El sonido de Brian «Head» Welch ayudó a KoRn a ser pionero en el mundo de la música a principios de los 90. El famoso grupo de heavy metal proporcionó una identidad a una generación de inadaptados y ellos les convirtieron en estrellas internacionales. Famoso, rico y admirado siempre en el centro de atención, Brian sentía dentro de sí cómo un adolescente que se odia a sí mismo lo perseguía implacablemente en las sombras, hasta el día en que nació un pequeño milagro. “Cuando salí con un contrato discográfico de $ 23 millones en 2005, desesperado por dejar un hábito de metanfetamina devastador, todo lo que quería era ser un buen padre”. La parte realmente difícil acababa de comenzar.

Un padre y su hija

En el año 2005 Brian Welch, el primer guitarrista y más carismático miembro de la banda de nu metal Korn, decidió abandonar el grupo. No aguantaba más. El éxito era arrollador, las multitudes llenaban sus numerosos conciertos, habían vendido millones de discos, pero también llevaban años sometidos a una vida de excesos que estaba pasando factura a Welch –conocido como “Head” en el mundillo–, que estaba desesperado, infeliz, enganchado a las drogas y el alcohol y descuidando a su pequeña y amadísima hija Jennea, cuya madre les había abandonado. En esa situación Welch experimentó una fuerte conversión religiosa y se hizo cristiano.

Estamos ante uno de esos documentales que narran mucho más que unos acontecimientos o la trayectoria vital y artística de una persona. Es la historia de un músico, pero aquí de música apenas se habla y tampoco se escucha. Lo que aquí se cuenta tiene un fuerte valor antropológico y supone un ejemplo vivo de que si se tiene a Dios como aliado siempre se puede salir del pozo, por muy hondo, oscuro y sucio que éste sea. Trey Hill y Scott Mayo, directores debutantes, dan voz al propio Welch en esta sentida confesión para sus fans y para el gran público. Además de grabaciones actuales también se incluyen entrevistas con las personas que fueron testigos de los hechos, como los padres de Brian, su hija o sus compañeros de Korn, así como imágenes de archivo que muestran la vida que llevaba el músico antes de su giro vital.

El eje narrativo del documental es la relación entre Welch y su hija, que atravesó durísimas fases pues con el paso de los años su hija acusó gravemente la ausencia de sus padres, de referentes, de amigos. Los momentos más emotivos son precisamente aquellos en donde Jennea habla de sus sentimientos y de los primeros años de su vida. Por lo demás, hay que señalar que Loud Krazy Love es una historia de redención pero no es un cuento de hadas. A lo largo de la narración queda claro que una cosa es tomar una decisión y otra muy distinta que la vida a partir de ese momento sea fácil, que equivocarse y volver a levantarse no sea algo cotidiano, igual que para todas las personas.

Mi vida con Amanda

 





Sinopsis oficial

Mi vida con Amanda

La infancia de Amanda, una niña de siete años, transcurre con absoluta normalidad en París. Cuando su madre fallece en un brutal atentado, el único que puede hacerse cargo de la pequeña es su tío David, un veinteañero solitario y soñador que vive el presente y que hasta ahora ha evitado tomar decisiones que le comprometan.

Elvis has left the building

A sus venticuatro años David Sorel vive en París con pequeños trabajillos, como gestor de pisos de alquiler o empleado de jardinería del ayuntamiento. Su única familia directa son su hermana Sandrine y su pequeña hija Amanda, de siete años, ya que su madre les abandonó cuando eran niños y ahora vive alejada de ellos en Londres. Un terrible y traumático suceso golpeará con fuerza a la familia, a consecuncia de lo cual David deberá encargarse de la pequeña Amanda

Sensible película francesa dirigida por el parisino Mikhaël Hers y escrita por él mismo en colaboración con Maud Ameline. Arriesga con ella, pues al planteamiento altamente dramático se suma el retrato de la infancia y de cómo puede sobrellevar el dolor una chica de siete años. Mi vida con Amanda es el tercer largometraje del director, siempre interesado en el acontecer de la vida cotidiana, de los actos rutinarios que todos realizamos, aparentemente triviales. Aquí presenciamos la relación entre tío y sobrina y cómo poco a poco, día tras día y con naturalidad, se va abriendo un horizonte paternofilial frente a ellos.

Porque, al contrario de lo que pueda pensarse, Mi vida con Amanda no es una película amarga. Con la sutil belleza de un rodaje sencillo, sin palabras de más, logra Hers construir poco a poco sobre las ruinas que siembra el terrorismo. “No tolero la idea de hacer una película que carezca totalmente de esperanza”, dice el director. Y tío y sobrina se ayudarán mutuamente para reconstruir sus vidas y salir adelante y unas pocas relaciones externas jugarán su papel, pequeño quizá pero esencial –los amigos Axel y Raja, Léna, la tía Maud, la madre–, aunque no faltarán momentos duros y el llanto desesperado, siempre también bajo el manto de la compasión, del abrazo sincero, de la compañía amable. Y además puede producirse más adelante el milagro de un nuevo comienzo, inesperado, quizá prometedor. El futuro dirá.

Merece la pena mencionar aparte las interpretaciones de los dos personajes principales, David y Amanda. El papel de David es quizá el mejor que ha realizado hasta la fecha Vincent Lacoste, que ya dio un paso de gigante en su anterior film, Mentes brillantes. Resulta tremendamente verosímil el modo en que no puede contener la tristeza, el dolor, su desconcierto exterior. Pero igualmente hay que destacar a una inconmensurable Isaure Multrier, una jovencita que ofrece un recital interpretativo de madurez increíble, nada impostado (por supuesto, mérito en gran parte del director). Lo del partido de tenis final te deja literalmente embobado.

La joven y el mar