martes, 13 de abril de 2021

Judas y el Mesías negro

 



6 /10decine21


Infiltrado en la Pantera Negra

Película basada en hechos reales avanzada la década de los 60, en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, a través de grupos muy activos y a veces violentos como Pantera Negra. Hace una lectura de los mismos en clave mesiánica cristiana, donde Fred Hampton, impulsor de la Coalición Rainbow que aunó a varios de estos grupos, sería tipo de Cristo, mientras que William O'Neal, ladrón de coches que se hacía pasar por agente del FBI y reclutado por los federales como confidente a cambio de evitar la prisión, por su condición de traidor se asemejaría a Judas, comprado por muy poco dinero y su relativa libertad.


El desconocido Shaka King dirige y es uno de los firmantes del guión de un film que se sigue con interés, y que está muy bien fotografiado e interpretado, pero al que que le sobra metraje –incluye muchos pasajes equivalentes y por tanto reiterativos, ya sea de mítines, encuentros de O'Neal con su mentor, o tiernos de Hampton con su prometida– y le falta un hervor, un punto de emoción.

Sin ser un experto conocedor de este episodio de la historia estadounidense reciente, sí se detecta cierto maniqueísmo, la causa del oprimido negro es justa y está a la vista que se debe luchar por los propios derechos, incluso de un modo más radical que el llorado Martin Luther King, mientras que los pocos blancos que pululan por la trama son unos explotadores y manipuladores de tomo y lomo, desde los federales de a pie –Jesse Plemons encarnando a Roy Mitchell, cariñoso papá pero con empatía próxima a cero con su confidente– hasta el mismísimo J. Edgar Hoover, director del FBI al que Martin Sheen con su interpretación y maquillaje, concede rasgos casi diabólicos.


Aunque los dos mejores trabajos actorales corresponden a los coprotagonistas, Daniel Kaluuya como el Mesías, Lakeith Stanfield como el Judas traidor, muy matizados. Curiosamente, esos despropósitos que la Academia debería corregir, ambos intérpretes compiten por el Oscar en la categoría de mejor actor de reparto. Se ve que es uno de esos casos de película en que no hay actores principales, y de los que servidor no tenía noticia...

lunes, 12 de abril de 2021

Mientras estes conmigo





La verdadera historia de la megaestrella de la música cristina Jeremy Camp. El extraordinario viaje de amor y pérdida de Jeremy demuestra que siempre hay esperanza en medio de la tragedia y que la fe puesta a prueba es la única fe que merece la pena compartir.

01h 55 min | Romántico | Drama | Musical
Público apropiado: Jóvenes
8.1

6 /10deci


La canción del dolor

Película dirigida por los hermanos Erwin, Andrew y Jon, que se han especializado en historias de personas que afrontan los desafíos de la vida desde su fe hondamente cristiana, como las contadas en October Baby o La canción de mi padre. Mientras estés conmigo comparte con el segundo título citado la importancia de la música en la trama, y que hechos reales constituyen su punto de partida. En efecto, el film se basa en la vida del cantante Jeremy Camp, y de unas vivencias que ha plasmado en un libro.


Para Jeremy Camp ha llegado el momento de abandonar el nido e ir a estudiar a la universidad. Ha tenido la suerte de crecer en un hogar cristiano, con unos padres que le quieren, y dos hermanos estupendos, aunque uno padece una discapacidad intelectual capaz de sacar de quicio al resto en algunos momentos. Parte con una guitarra, regalo de toda la familia, y ya en el campus acude al concierto de un joven estudiante al que admira, Jean-Luc, y ahí tiene un flechazo instantáneo, se enamora irremediablemente de Melissa. A ella él también le hace tilín, pero se muestra reticente, porque su amigo Jean-Luc querría que la relación entre ambos fuera algo más. La aparición de un cáncer en el horizonte cambiará la vida de todos para siempre.

Con una realización correcta, la película de los hermanos Erwin aborda temas de entidad, como el nacimiento del amor, el sentido del sufrimiento, y el poder de la oración. Se plantea que Dios puede obrar milagros, o no, pero que el más importante de todos, al alcance de quien lo practique, es el del amor, que se manifiesta en tantos detalles, y en capacidad de aceptar la voluntad divina. Todas estas cuestiones se abordan con un estilo muy americano, que puede no agradar a todos los espectadores, sobre todo en ciertos momentos un tanto empalagosos –en la línea del título romántico Un paseo para recordar de Nicholas Sparks–, pero con indudable hondura y coraje, en un paisaje social donde a muchas personas les cuesta hablar de las cosas que importan, el sentido de la vida en suma. Las metáforas de las galaxias y estrellas, que ya muertas aún brillan en todo su esplendor en su última explosión, son certeras.


Las canciones de Camp son bellas, especialmente la que da título al film en su versión original, “I Still Believe”, que canta el actor principal, K.J. Apa. En el reparto destacan también Britt Robertson y el veterano Gary Sinise, el céleb

La joven y el mar