6 /10decine21
Infiltrado en la Pantera Negra
Película basada en hechos reales avanzada la década de los 60, en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, a través de grupos muy activos y a veces violentos como Pantera Negra. Hace una lectura de los mismos en clave mesiánica cristiana, donde Fred Hampton, impulsor de la Coalición Rainbow que aunó a varios de estos grupos, sería tipo de Cristo, mientras que William O'Neal, ladrón de coches que se hacía pasar por agente del FBI y reclutado por los federales como confidente a cambio de evitar la prisión, por su condición de traidor se asemejaría a Judas, comprado por muy poco dinero y su relativa libertad.
El desconocido Shaka King dirige y es uno de los firmantes del guión de un film que se sigue con interés, y que está muy bien fotografiado e interpretado, pero al que que le sobra metraje –incluye muchos pasajes equivalentes y por tanto reiterativos, ya sea de mítines, encuentros de O'Neal con su mentor, o tiernos de Hampton con su prometida– y le falta un hervor, un punto de emoción.
Sin ser un experto conocedor de este episodio de la historia estadounidense reciente, sí se detecta cierto maniqueísmo, la causa del oprimido negro es justa y está a la vista que se debe luchar por los propios derechos, incluso de un modo más radical que el llorado Martin Luther King, mientras que los pocos blancos que pululan por la trama son unos explotadores y manipuladores de tomo y lomo, desde los federales de a pie –Jesse Plemons encarnando a Roy Mitchell, cariñoso papá pero con empatía próxima a cero con su confidente– hasta el mismísimo J. Edgar Hoover, director del FBI al que Martin Sheen con su interpretación y maquillaje, concede rasgos casi diabólicos.
Aunque los dos mejores trabajos actorales corresponden a los coprotagonistas, Daniel Kaluuya como el Mesías, Lakeith Stanfield como el Judas traidor, muy matizados. Curiosamente, esos despropósitos que la Academia debería corregir, ambos intérpretes compiten por el Oscar en la categoría de mejor actor de reparto. Se ve que es uno de esos casos de película en que no hay actores principales, y de los que servidor no tenía noticia...
